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22 octubre 2015

8 errors arbitrals greus en la història de l’esport (Revista Fosbury)

Interesante articulo en la Revista Fosbury...

http://revista.fosbury.cat/temporada-regular/6536-8-errors-arbitrals-greus-en-la-historia-de-lesport.html

QUE EL PAPER D’ÀRBITRES, JUTGES I SIMILARS NO ÉS FÀCIL, HO SABEM. AIXÒ NO TREU, PERÒ, QUE NO PUGUEM ENSENYAR-VOS ALGUNS DELS ERRORS MÉS GREUS DE LA HISTÒRIA, AQUELLS QUE VAN FER CANVIAR EL RESULTAT D’UNA COMPETICIÓ I, PER TANT, REPARTIR INJUSTÍCIES.


8 errors arbitrals greus en la història de l’esport

18 marzo 2015

SER ARBITRO ¿Eres árbitro? , Quedamos y vemos el partido juntos ??

Atelier Foto 1/4 final  Euro Cup femenia CN Sabadell - Imperia
G.Zegrí, D. Trojan y J.Teixidó

Ser árbitro no sólo consiste en, una vez obtenido el título correspondiente ir a arbitrar cuando se es convocado.

Ser árbitro, implica mucho más. Cómo cualquier otro deportista, implica irse reciclando e intentar mejorar constantemente.

Para ello, tenemos a nuestro alcance infinidad de medios que nos pueden ayudar a la consecución de este objetivo.

Hoy en día tenemos la posibilidad de estar permanentemente informados de cuantas novedades, técnicas o no, se produzcan, Podemos visionar vídeos de jugadas, de seguir la actualidad de nuestro deporte en internet.

Tenemos la posibilidad, muy recomendable, de perfeccionar nuestra técnica arbitrando entrenamientos de clubs.

Tenemos la posibilidad de formarnos en el ámbito psicológico y tener nuestro propio coach.

Tenemos la posibilidad de visionar nuestras actuaciones en vídeo y mejorar nuestra gestualidad y comunicación no verbal.

Tenemos la posibilidad de estar en permanente contacto con nuestro tutor y compartir con él nuestras inquietudes y nuestras dudas. 

Tenemos la posibilidad de efectuar consultas técnicas a la vocalía y colaborar con ella aportando jugadas que nos hayan sucedido y su solución y que puedan ser de ayuda para otros compañeros y que estas jugadas puedan publicarse en el cuestiones y consejos.

Tenemos la posibilidad de asistir semanalmente a la cena de árbitros (en Barcelona) y en otros lugares de nuestra geografía y poder comentar aspectos relacionados con el arbitrage de nuestro deporte. Os aseguro, sin temer equivocarme, que en ningún otro lugar del mundo tenemos la oportunidad de cenar semanalmente con árbitros y exárbitros cómo en Barcelona... Unas cenas abiertas a todo el colectivo y que son ya una tradición de más de 30 años...

Y para terminar, tenemos la posibilidad de ir a ver partidos de waterpolo con otros compañeros y poder comentar con ellos jugadas "in situ" que se produzcan y, a su vez, disfrutar de nuestro deporte mientras fortalecemos los lazos de amistad y compañerismo con nuestros compañeros.










02 marzo 2015

La cruz de los árbitros (El Pais)

http://elpais.com/elpais/2014/08/22/eps/1408720472_155065.html


La cruz de los árbitros

Solo les vemos cuando cometen un fallo. De ellos depende el curso de la Liga. Les seguimos durante la pretemporada

 24 AGO 2014 - 00:00 CEST


Arbitro español: ¡hijo de la gran puta madre que te parió!”.
El exabrupto podría haberlo escupido un hincha encolerizado después de un partido, podría haber saltado ante la pantalla de un bar o burlado los filtros de comentarios injuriosos en la Red. Pero fue, con letras enormes, la portada del periódico colombiano Hoy, Diario del Magdalena tras laeliminación de su selección ante Brasilen el pasado Mundial de fútbol. El “árbitro español…” es Velasco Carballo, cuya imagen ilustraba la plana y a quien los colombianos acusaban de permitir a La Canarinha una excesiva dureza. En el texto le llamaban “el delincuente que ejerció de juez central”.
Velasco Carballo se llama Carlos. Tiene dos hijos, de 11 y 9 años. Para ellos, papá es “un héroe”. “Están orgullosos de mí a tope. Les gusta mucho el fútbol y presumen de que su padre arbitre en Primera. El mayor ya me ha dicho que si no puede ser futbolista, igual se apunta a árbitro”, sonríe Velasco. De aquella portada, el colegiado madrileño, de 43 años, no quiere hablar, dolido porque sus hijos hayan podido verla en Internet. Es lo que más afecta a los árbitros de Primera, ya vacunados contra los insultos tras una vida en el ojo del huracán, pero impotentes cuando los ataques afectan a quienes les rodean. “Mi hijo mayor tiene nueve años y no le gusta nada el fútbol. Creo que es su manera de revolverse”, comenta Alberto Undiano Mallenco, navarro de 40 años, 14 en Primera. “Al pequeño sí le gusta. Yo les digo que si dicen algo de mí en el colegio, que no se compliquen. Es parte de este trabajo. La gente se acerca en la calle, te dice algo, y la familia se cansa. Para el resto soy Undiano Mallenco. Pero soy Alberto”.

Un sociólogo de récord

Alberto Undiano Mallenco. 8-10-1973. Pamplona. Comité navarro. Internacional. 248 partidos en Primera.
Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas, fue subdirector del Área de Deporte y Bienestar Social del Ayuntamiento de Pamplona, con Unión del Pueblo Navarro. Aterrizó en Primera con 26 años como el árbitro más joven en ascender. “¿Este crío nos va a pitar?”, decían en los estadios. En 14 temporadas ha dirigido 248 partidos (tiene a tiro el récord, los 291 de Iturralde González), entre ellos siete clásicos entre Barça y Madrid. Llegó al arbitraje con 13 años. A su padre, con quien veía jugar a Osasuna, no le gustó. “Los mejores amigos me los ha dado el arbitraje”, dice. Desconecta con el tenis y el pádel.
¿Qué historias humanas se esconden detrás de estos jueces del fútbol? ¿Qué sienten? Es difícil entrar en el corazón de un mundo arbitral con tendencia a cerrarse sobre sí mismo, temeroso del exterior, como si cualquier contacto fuera una agresión. Cuando se han abierto, dicen, han salido escaldados. Los palos les han hecho recelosos y cuesta romper la coraza. Pero cuando se desnudan puede descubrirse a personas apasionadas del fútbol y obsesionadas con la perfección.
Son 20 elegidos para dirigir en la élite, de 12 comités territoriales, entre los 28 y los 44 años –una media de 37 y medio–. Como cualquier niño, no soñaban con ser árbitros, “sino el delantero que mete el gol en la final del Mundial”, pero el destino les hizo jueces. Sus nombres se recitan casi de memoria para el aficionado: Muñiz Fernández, Mateu Lahoz, Teixeira Vitienes… Así, con los dos apellidos, desde que en los años setenta la dictadura ordenara que al árbitro murciano Franco se le conociera por el nombre de familia completo, Franco Martínez, para evitar críticas camufladas al caudillo con frases como “Franco es muy malo”. Es el mismo Ángel Franco que hoy es vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA).
“Nadie nace queriendo ser árbitro”, asume Undiano. “No es agradable cuando eres un niño y te gritan ‘hijo de puta’. Te planteas: ¿esto merece la pena? Pero te ayuda a madurar antes que al resto de chicos de tu edad y te das cuenta de que no es solo a ti, insultan hasta a sus jugadores. Es un problema de educación, de los insultos en el fútbol no se libra nadie. Aunque nosotros sentimos más la soledad. Al jugador que falla le arropan sus compañeros. Nosotros nos vamos a casa solos, y solos nos debemos enfrentar a esos momentos. Si no estás preparado, la presión te puede matar. Arbitrar en Primera es como conducir un fórmula 1. Al más mínimo error, el golpe es tremendo. Puede afectar a tu vida”. “Yo me doy como máximo 24-48 horas para pensar en el error. Si no eres fuerte de cabeza para levantarte en ese tiempo, no puedes seguir en este circo, el propio fútbol te echará”, añade el mundialista Velasco Carballo. “El error hay que mirarlo de frente, a la cara, enfrentarse a él. Te preguntas: ¿por qué no lo he visto? Sale en la televisión tan claro que no encuentras la respuesta. ¿Por qué no lo he visto, por qué no he corrido cinco metros a la derecha, o no he tardado tres segundos más en decidir, o no he preguntado a mi asistente, por qué, por qué? La pregunta no sale de tu cabeza. Se pasa fastidiado. Quien piense que nos equivocamos y nos vamos a tomar una cerveza y dormimos de maravilla, pues no, el árbitro lo pasa mal”.

De Aluche al Mundial

Carlos Velasco Carballo. 16-3-1971. Madrid. Comité madrileño. Internacional. 180 partidos en Primera.
La imagen de la seriedad. Quien más se ajusta al perfil de juez. Se niega a vestirse de árbitro para el fotógrafo porque dice que es su herramienta de trabajo. Sufrió una agresión en sus inicios, le tiraron piedras y varias veces salió protegido por la policía. “Hubo tardes desagradables, pero nunca dudé”. Fue un extremo derecha del Cultural Leonesa de Madrid, le gustaban los torneos de chapas y estudiaba en el instituto Blas de Otero, en Aluche. Un amigo de su hermano le instó a hacerse árbitro. Era Rubinos Pérez, que fue internacional. Como él, que ha pitado una Eurocopa y un Mundial. Es ingeniero industrial y ha tenido a 400 personas a su cargo.
La tecnología ha convertido cada partido en un gran hermano. Cada acción polémica es desmenuzada a cámara lenta y repetida desde varios ángulos, y los fueras de juego se ven en tres dimensiones. Y aun así los comentaristas, los amigos en el bar o la familia en casa discuten porque no se ponen de acuerdo. Misión imposible para el árbitro pese a toda la ayuda humana de que dispone: dos asistentes y un cuarto árbitro con los que está comunicado mediante pinganillos –“una palabra de ánimo te reconforta”, cuenta Undiano–. En la temporada que comienza este fin de semana se incorpora un espray para marcar la distancia en las faltas, y en otros torneos se ha probado la tecnología de la línea de gol. El resto es cosa suya. Se niegan a que un partido se detenga para examinar una acción en vídeo. “Le quitaríamos la salsa al fútbol”, argumenta Victoriano Sánchez Arminio (Santander, 72 años), exárbitro y desde 1993 presidente del CTA.
El fallo existe y existirá. “Meterte en una burbuja es imposible. Vas a comprar el pan y el panadero te recuerda una jugada… Hay que verlo con naturalidad. El error cero es imposible, no somos robots. Si sales a la calle y respondes a cada uno, acabas enfadado con el mundo. Tampoco puedes apagar la tele o no leer nada. Nuestra actividad es muy pública y estamos sometidos a juicio”, acepta Undiano; “el fútbol en España no acaba con el partido. Llega el lunes y en el móvil saltan llamadas desde números largos. De 100 veces, 99 es porque te has equivocado. Es una locura”.

Toño, el niño del pueblo

Antonio Miguel Mateu Lahoz. 12-3-1977. Algimia d’ Alfara (Valencia). Comité valenciano. Internacional. 117 partidos en Primera.
“Hola, soy Toño”, se presenta Mateu Lahoz, hombre campechano que disfruta con el sosiego de Algimia, pueblo valenciano de unos mil habitantes donde encuentra la paz en los paseos y las rutas en bici. Toño era un niño de 14 años que jugaba al fútbol hasta que una lesión de rodilla le cambió el futuro. Su hermano, árbitro, le retó: “Conoce al enemigo”. Toño aceptó y se convirtió en Mateu Lahoz desde ese primer partido en Benicalap en que con 0-0 pitó un penalti en el último minuto: “El arbitraje entró en mí”. Profesor de educación física, tiene un hijo de 18 meses al que llamó Pau en honor a su asistente, al que conoce desde hace 23 años.
Hay unos 15.000 árbitros en España, una cifra ligeramente en aumento pese a la imagen negativa del colectivo. El camino para ser uno de los 20 elegidos es una carrera de fondo. Solo los más duros sobreviven. “La gente te insulta, te chilla, y a un niño eso le impresiona. Si te metes a árbitro es porque tienes carácter y personalidad”, explica Carlos Velasco. “Las malas experiencias te aportan esa convicción de que lo que estás haciendo es lo que quieres hacer. El árbitro ha de tener una autoconfianza muy firme, por encima de la población normal. Tenemos la convicción moral de que hacemos algo tan éticamente maravilloso como es pitar lo que vemos. Si tienes esa confianza en ti mismo, sobrevives. Si no, es difícil. En nuestro entorno piensan que somos buenos. Fuera, nos critican sin piedad”.
“Los árbitros somos bastante enfermizos. Pretendemos ser perfectos, y así es muy difícil asimilar el error, luego no duermes. Tienes que convivir con lo que eres. El error lo llevas en la mochila, y en Primera no te equivocas sin más, sino ante millones de personas”, cuenta el cántabro Fernando Teixeira Vitienes, de 43 años y protagonista de un caso único: su hermano José Antonio, un año mayor, también es árbitro de Primera. “Ser familia es un acicate para criticarnos. Hay gente que intenta hacerte daño”, dice él.
Existe entre los árbitros una empatía y a la vez una rivalidad. Un mes antes de la Liga se concentraron una semana en Santander. Los 20 árbitros de Primera con sus 40 asistentes, una gran familia. En el programa, charlas sobre agarrones y codazos, nutrición, trabajo en equipo, ocasión manifiesta de gol… El sábado es el día de relax, en el balneario de Puente Viesgo. Antes han pasado unas pruebas físicas que repiten otras tres veces en la temporada: a final de año, en febrero y cuando acaba el curso. Un test de velocidad de 6 series de 40 metros en 5,8 segundos cada una, con 1 minuto y medio de recuperación; una interválica de 10 vueltas de 400 metros alternando 150 corriendo y 50 andando en 30 segundos cada vez, y una prueba de campo. Quien suspende no puede arbitrar. Si vuelve a suspender, pierde la categoría.

Ingeniero de lunes a viernes

José Antonio Teixeira Vitienes. 18-7-1970. Santander. Comité cántabro. 79 partidos en Primera.
“¡Soy uno de vosotros!”. José Antonio pasa de árbitro a periodista cuando recuerda sus diez años como técnico informático en El Diario Montañés. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y hoy uno de los pocos en Primera con otro trabajo, director general de Tecnología e Innovación del Ayuntamiento de Santander. “Comprendo el trabajo de los periodistas, pero no la masacre personal”, dice. El gusanillo del arbitraje le picó tarde, en la universidad. Es el más veterano de Primera, 44 años (pueden pitar hasta los 45). Apenas tiene tiempo entre el trabajo, los entrenamientos y dos niñas mellizas de 13 años.
El físico es una de las patas de esa perfección que buscan los árbitros. Hoy son casi todos profesionales, dedicados en cuerpo y alma al arbitraje. Durante la semana repasan con sus asistentes sus partidos en vídeo, y analizan a los equipos a los que arbitrarán la jornada siguiente. Ven actuaciones de otros colegiados, y reciben vídeos de la UEFA y de la FIFA. “Nos fijamos en todo: estética, técnica corporal, control de partido, acierto en jugadas de área… No te puedes imaginar la cantidad de partidos que vemos”, asegura el malagueño Mario Melero López, de 35 años, debutante y uno de los tres andaluces en Primera, la comunidad más representada (dos de los comités aragonés, valenciano, madrileño, navarro, catalán y cántabro; uno del vasco, extremeño, castellano-leonés, gallego y de Las Palmas). “A los árbitros nos encanta el fútbol. Sabemos quién lanza los córneres, el que hace la falta táctica, el que protesta y el que ayuda”, añade Undiano. “Yo veo un partido de la liga holandesa fijándome en el árbitro. Hemos de estar muy bien preparados. Sube gente joven, pero ha de ser madura. El árbitro ha de ser una persona equilibrada, con una vida ordenada. No puedes impartir justicia en el campo y fuera ser de otro modo”.

Dos hermanos bajo la lupa

Fernando Teixeira Vitienes. 28-7-1971.Santander. Comité cántabro. Internacional.208 partidos en Primera.
El hermano pequeño de José Antonio arrastró al mayor al arbitraje. Fernando había seguido los pasos de un tío que llegó a Tercera y José Antonio inscribió también los apellidos Teixeira Vitienes en el colegio cántabro. Su padre no iba a verles porque no soportaba los insultos a sus hijos. “Lo nuestro es multiplicado por dos, sufrimos el doble”, dice Fernando. Hay más suspicacias por su condición de hermanos y además paisanos del presidente del comité, Sánchez Arminio. Es padre de una chica de 22 años y un chico de 14. Estudió ingeniería y ha trabajado 15 años en un laboratorio médico en Santander. “Cerró hace dos, como casi todo en este país”.
El perfil ha evolucionado y el árbitro ya no es el autoritario policía de antes, sino que intenta empatizar con un futbolista al que en ocasiones conoce desde hace años. “El arbitraje tiene mucho de psicología”, afirma Antonio Miguel Mateu Lahoz, profesor de educación física de 37 años. El valenciano fue la temporada pasada el primero de la clase con una nota de 9,58, por 9,52 de Clos Gómez, 9,44 de Velasco Carballo y 9,39 de Undiano. ¿Notas? Sí, los árbitros reciben puntuaciones, como si fueran estudiantes. Las que le ponen cada partido unos informadores del comité que les juzgan desde las gradas. Una mala tarde suele castigarse con una calificación entre 7 y 7,9; un papel normal, entre 8 y 8,6; y bien o muy bien en adelante… La media decide qué dos árbitros bajan a Segunda y qué dos suben a Primera.
La diferencia económica es evidente. Un árbitro en Primera cobró la temporada pasada 3.577 euros por partido (1.498 cada asistente), más 53 euros de dieta diaria y 59 de otros gastos sin justificar. En Segunda, el recibo fue menos de la mitad, 1.573 euros por tarde, y bajó mucho más en Segunda B (167 euros) y en Tercera (121). El nombre de los clientes no influye en la factura, aunque claro, siempre luce más la foto con los grandes. ¿Quién pita a quién? Las designaciones nacen de un consenso entre Sánchez Arminio, por parte de la federación, y los también exárbitros Antonio López Nieto, por parte de la Liga, y Evaristo Puentes Leira, por ambos. Se reúnen 10 días antes de cada jornada y casan partido y árbitro –no pueden dirigir a equipos de su comunidad–. Se acabó que un ordenador sorteara los emparejamientos y a un novato le tocara un Madrid-Barça. La protesta de los clubes cambió un método que en los inicios consistía en listados de los equipos proponiendo a sus árbitros favoritos.

El capricho del debutante

Mario Melero López. 2-7-1979. Málaga. Comité andaluz. Debutante en Primera. La temporada pasada fue el mejor árbitro en Segunda.
Recuerda su debut “como si fuera la Champions”. A los 15 años, “en un momento personal difícil por una pérdida familiar”, un amigo le pescó para el arbitraje. No era muy bueno como futbolista en el malagueño Tiro Pichón. Sus padres eran reticentes, pero él insistió: “Quería ser árbitro. Fue un capricho y me lo consintieron”. Hoy está en Primera tras ser el colegiado con mejor nota (9,59) en Segunda. Licenciado en Educación Física, en excedencia (“quiero volver, me gusta ser profesor”), despeja la mente con la natación, el senderismo y los libros de Historia. Como el resto, dice que no es de ningún equipo: “De verdad. No me interesa quién gana”.
El aficionado sigue recelando de estos jueces que cada domingo gestionan el mar de pasiones que es el fútbol. La sociedad, piensan ellos, va aprendiendo a respetarles. Fueron los propios árbitros quienes pidieron una circular que les impide hacer declaraciones sobre aspectos técnicos de su labor, aunque sí pueden hablar sobre otras cuestiones. No suelen hacerlo. Ya no visten de negro, sino que esta campaña alternarán el azul oscuro, el rojo, el verde y el amarillo, señal de que han intentado modernizar su tradicional fachada. Hasta existe alguna peña arbitral. “Con los años hemos ido ganando en imagen, no es tan mala como pueda parecer”, explica Undiano. “La sociedad nos ve como un atleta más, un profesional del fútbol. Solo queremos que nos respeten”, pide Velasco Carballo. Como Mateu: “Es fácil echarnos las culpas. Yo convivo de cine con el error, soy honesto y puedo mirar a todos a la cara, pero un entrenador o un directivo no asume que se ha equivocado. No tenemos apoyo social”.
La madre de Mateu le pregunta si está bien. Los hijos de Velasco comentan en casa lo que dicen de papá en el colegio. A Undiano no le gustaría que su pequeño siguiera sus pasos, por eso de las comparaciones. Todos aman ser árbitros. Pero saben lo que se siente al ser los malos de la gran película del fútbol.

11 febrero 2015

Detalles para "el mal necesario" Copa de la Reina, Sant Andreu 2015


Con una figurita y otro pequeño detalle fueron obsequiados todos los árbitros asistentes en la edición de este año 2015 de la Copa de la Reina durante la Cena Oficial del Torneo.

A diferencia de la edición anterior a la que no fueron invitados a la Cena Oficial ninguno de los árbitros convocados (aunque si fué invitado el Presidente del CNA), este año como ya hiciera en ediciones anteriores el club organizador tuvo un pequeño detalle con todos los árbitros.

Detalles cómo este y que durante la entrega de Trofeos se tuviera en cuenta a los dos árbitros que dirigieron la final, hacen que el colectivo arbitral se sienta tenido en consideración y parte integrante de la familia de nuestro waterpolo.

La colocación de tarima, junto con otros pequeños detalles, mucho dicen del buen hacer del Club organizador de la edición de este año de la Copa de la Reina que sigue poniendo el listón muy alto en la organización de grandes eventos de nuestro deporte.


10 febrero 2015

Carta de un árbitro a una madre

http://altatecnologiamental.blogspot.com.es/2014/09/carta-de-un-arbitro-una-madre.html?m=1

¡CARTA DE UN ÁRBITRO A UNA MADRE!

”En los años 70 los silbatos eran de hierro, igual debían ser nuestros testículos para controlar a gorilas de 2mts que corrían como un camión sin frenos” Earl ‘Yogi’ Strom (Arbitro NBA)
ELIS MARRUFO | Top Performance C.A.

Estimada señora que deja de lavar su ropa, limpiar su casa, maquillarse, y hacer las compras
de la semana para acompañar a su hijo al juego vespertino, sabatino o dominical, clara
 de que la distancia común entre sus penurias, ese cansancio insufrible de mami abnegada
 y los sueños del chiquillo se compensan con: pasión, trabajo, actitud, y… sobretodo exprimir 
el tiempo; detrás de nuestro silbato convive un humano que también deja de hacer cosas 
útiles en su hogar para igual que usted con pasión, trabajo, actitud y tiempo hacerse parte
 necesaria, tal vez no siempre agradable, pero reglamentaria para ese juego que tanto
 apasiona a usted y su hijo. Estamos seguros, sin ninguna duda que usted, aun teniendo
 tantas circunstancias en contra, no se detiene en excusas para luchar por hacer realidad 
el sueño de su bebe que es su mismo sueño y el sueño de nuestros hijos también; usted 
y nosotros (Los Colegiados) odiamos algo en común: aquel padre que encuentra cualquier
 excusa, incluso con todo a favor para no apoyar a sus hijos… y si lo acompaña, nos endosa,
 nos culpa de sus errores, bloqueando su mejora y convirtiendo a cualquier chaval en un
 fracasado en su vida adulta. ¡El abuso y la baja autoestima son la madriguera preferida 
para las excusas y la derrota! Señora la historia noblemente se encarga de demostrar que
 bajo las mismas condiciones, unos logran triunfar y otros no; y mientras Dios cambia esas
 circunstancias; lo cual no depende de nosotros, quizás debamos cambiar todos, lo cual sí
 depende de Ustedes y nosotros.

En la época en que intenté practicar deporte como un aspirante a jugador profesional, yo

 sentía que el papel más rudo en la cancha era el de "soplar pitos", pero admiraba el valor
 de esos gladiadores. Mis padres poco iban al juego, y yo no tenía celular, ni bebida energética,
 ni súper botas y tampoco había video grabadoras para cual artistas exhibirnos en youtube
 o demás redes sociales. Cuando me invitaban a participar, si me llamaban por teléfono,
 alguno de los amigos que querían que jugara, de atender mis hermanos no había problemas.
 Pero cuando atendía uno de mis padres, con todo el morbo del mundo siempre respondían:
 "Que vergüenza, aquí tenemos la decencia, cosa que usted no conoce, por lo visto, 
de respetar el hogar de los demás, además aquí no viven vagos". Era raro el día que un 
compañero no me dijese: "Roque, te llamé pero me insultaron". Si mi cerebro fuera una
 autopista sus tres canales estarían ocupados con esa infantil vergüenza y el rechazo a los
 conceptos de mis padres. Solo me limitaba a decir… mis padres no diferencian un deportista
 de un mendigo, seguro se molestaron, discúlpenme. Al no tener el talento de un Runmmenigge
 –Futbol- o Magic Johnson –BasketBall-, ni Reggie Jackson –Beisbol-, vi en colegiarme, 
la oportunidad de poner en cintura a esos “vagos” -jugadores- pero sobre todo a esos padres
 -Ogros- que arremetían impunemente contra a los referees. Ahora como adulto viendo el
 mundo detrás de mi silbato, descubro la felicidad de haber tenido un padre en mi casa,
 imperfecto, pero que siempre nos protegió… lo digo porque de tantos chavales con quienes 
interactuo, a pocos le conozco su padre… normalmente me veo increpado por madres. 
Ejemplo recuerdo el día de una dolorosa final en que una joven y bella madre me sorprendió
 al final del juego, me tomó por el cuello, me dijo: "Señor, véame a la cara". La miré, y me
 volvió a decir: "Dígame como hombre; ¿Usted la tiene agarrada con mi hijo?, muéstreme
 si tiene las mismas agallas aquí afuera de la cancha, sin el ridículo pito ese". Afortunadamente
 pude tranquilizar a la airada mamá y con firmeza le dije, "No, pero estoy buscando la manera
 de que él aprenda porque comete errores, pero tiene mucho talento y ‘algo’ que no tuve yo 
cuando chamo… una madre como usted que lo defendiera en la cancha". Me respondió entre
 las lagrimas de su frustración, algo que nunca olvidaré: "Perdóneme… pero se dicen tantas
 cosas de ustedes que una va predispuesta a los juegos… Ahora lo importante no es como 
lo vemos sino el mensaje para el futuro de nuestros hijos y que las primeras en distorsionar
 somos nosotras y los entrenadores. Lo más importante es su actitud, lo que tiene adentro,
 no lo que pueda mostrar afuera… el mayor de mis respetos para usted y hablaré con la 
gente de mi club y la barra, que entiendan que estamos equivocadas". 

Señora, converse con su hijo, que esa “matriz” suya alimentada por personas que no conocen

 el reglamento del juego ni sus actualizaciones son las que pueden llevarle al fracaso,
 las reglas poco cambian, pero si sólo cambia su actitud; todo puede cambiar. Nunca 
use epítetos para justificar la falta de actitud de su hijo ni de sus entrenadores: "están
 ciegos,... si les cayera bien mi hijo,... si no estuvieran vendidos,… todo lo que trabajo
 para que me lo ridiculicen,…". En vez de dejarse llevar por las emociones diga: "como 
hago para mejorar eso de ti hijo mío, yo voy a ver cómo te entrenan,... yo voy a aprender
 del juego para ayudarte,... yo se lo difícil que es controlar un grupo de exaltados en las tribunas,
 en la cancha y fuera del juego… ya he tomado la decisión de respetar", esa madre que 
con su actitud no construyen excusas para inyectar el gen del fracaso a sus hijos 
(por culpa de otros), son las mismas que encuentran muchos caminos para triunfar
 ellas y su chico.

Dígale a su hijo que, nunca podrá ser exitoso en la vida si cree que el responsable 

de sus frustraciones no es su desempeño sino la “injusticia” del árbitro y, que esa
 frecuente decepción lo dejara resentido hacia las figuras de autoridad en la vida diaria,
 lo hará ser agresivo contra lo que represente reglas, disciplina, orden y éxito. Señora
 háblele a su esposo, hermanos, amigos y vecinos cuando vayan al juego, reflexione
 que las angustias a las que someten a sus hijos, limitan su poder, su desarrollo competitivo
 y la clave está precisamente en tomar los errores del camino y sus circunstancias, con 
una actitud sincera de mejora, de respeto al juego limpio y sus actores, tan sólo paso
 a paso, uno, luego dos, sigue con el paso tres, hasta que se convierta en un hábito competitivo
, y serán estos pequeños pasos, ese hábito, esa actitud y ese “respeto” por si mismo,
 los que con el tiempo producirán grandes resultados; pues las grandes estrellas lo
 logran gracias a sus mejoras, lentas pero sostenidas, que muchas veces las desestimamos
 o que por no valorar con debida justicia, las etiquetamos como “estupideces”.

Madre querida, compañera de adrenalina, las palabras se las lleva el viento y justamente

 es el mismo viento que hace sonar nuestros silbatos. Recuerde que todavía en la flor de
 su juventud aun puede aprovechar que las circunstancias no la han llevado a abandona
r o condicionar sus sueños ni los de su niño. No tema admitir sus errores, es la única forma
 de que él los supere. Después de que su hijo y usted alcancen el éxito, podrán apreciar que
 las decisiones de nosotros los árbitros, buenas o malas son un simple ladrillo en la pared
 de la vida, sin importar cuantas frustraciones hayan generado.

Nos vemos… en el espejo



 Amen a los niños son el futuro

21 agosto 2014

Informe Khanty Mansiysk FINA Women´s Waterpolo World Cup 2014 y artículo Waterpolista.com

La experiencia de arbitrar una gran competición 

– Por Jaume Teixidó


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El estar presente en grandes competiciones es una enorme satisfacción personal y hace sentirme afortunado de poder representar al arbitraje nacional y a nuestro waterpolo. Sin duda es una gran responsabilidad pues la exigencia en estas grandes citas es muy alta. En ella participamos árbitros de los países participantes y árbitros que actúan cómo neutrales. Somos evaluados en todos los partidos y tenemos varias reuniones técnicas para analizar lo que sucede en los partidos. Con independencia de los partidos que en ellas actuemos, el mero hecho de estar presente es ya un premio. Tenemos que tener en cuenta que, sin ser profesionales, el ser convocados para estos eventos, hace que tengamos que dedicar muchos días e incluso semanas de nuestras vacaciones personales para poder asistir cuando somos convocados por los organismos Internacionales cómo LEN o FINA. Todos tenemos familia y obligaciones personales y laborales… A título de ejemplo, este mismo verano, en el Campeonato de Europa de Budapest, estuvimos 17 días fuera de casa y en la reciente FINA Women´s World Waterpolo Cup en Khanty Mansiysk algo más de una semana.
Cuando estamos tantos días fuera de casa, en estas competiciones, el intercambio de experiencias con árbitros de otros países y continentes es fundamental así cómo la convivencia con ellos. Sin duda esto hace más llevadero el estar lejos de tu familia y seres queridos. También tienes la ventaja en estas competiciones de conocer in situ las instrucciones e indicaciones en relación con los criterios de aplicación del reglamento vigentes en cada momento y que posteriormente trasladamos a la vocalía de waterpolo del CNA de nuestra RFEN para que lo comparta con el resto del colectivo arbitral.
Por otro lado, muy intensamente viví hace unos días la final de la FINA Women`s World Waterpolo Cup, la cual arbitre. Una experiencia única. Este mismo verano tuve la oportunidad de estar en el bronce femenino en el Europeo de Budapest en un Hungría Italia y al finalizar el mismo, nuestras guerreras ganaban el oro ante las holandesas. En Khanty Mansiysk , fui yo el que estuvo en el partido por el oro entre USA y Australia mientras nuestro equipo luchaba por el bronce ante las chinas. Ya en el segundo día de competición, en la fase de grupos, había dirigido este mismo partido USA – AUS con un ajustado 8-6 pero las finales siempre son diferentes. No nos podemos permitir el más mínimo error e intenté hacerlo lo mejor posible. He de confesar que tal cómo creo que me fueron los partidos y estando , desgraciadamente, nuestro equipo fuera de la final, tenía posibilidades de estar presente en ese partido cómo a la postre sucedió aunque no siempre es así. En ocasiones puedes realizar un buen campeonato pero no tener el premio como afortunadamente sucedió.
* A mediados de septiembre Teixidó explicará en WATERPOLISTA.com todo lo referente a las instrucciones de aplicación al reglamento de cara la temporada 2014/2015.
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25 julio 2014

El salario de los árbitros de fútbol

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El salario de los árbitros en el fútbol

Editado por  · el 22 julio, 2014
Antonio Mateu Lahoz. Foto: Marius Becker/Archiv
En las últimas semanas y sobre todo en esta temporada los árbitros de La Liga están tomando cierto protagonismo, pero no para bien precisamente. Son foco de diversas críticas debido a errores que han cometido en varios partidos. No obstante, no deja de ser una profesión muy sufrida en la que estar ojo avizor a todo lo que les rodea. Algunos de los comentarios que se les ha hecho al colectivo arbitral era que “para lo que ganan podrían tener una formación y una dedicación mejor”, como decían recientemente en el programa “Tiki Taka”.
Un colegiado medio en Primera división cobra 3.700 euros por partidomás diez mensualidades de 11.000 euros. Se llevan 12.000 euros por derechos de imagen y 6.000 euros por cada partido en Europa. En total, de media, cobran más de 200.000 euros al añopor pitar. Además, cuando viajan en avión lo hacen en primera clase y están obligados a pernoctar en la localidad en la que arbitren. Un árbitro de fútbol de la Liga puede ganar más dinero que el presidente del Gobierno.
Más modestos son los ingresos de los asistentes, que cobran 1.440 euros (1.435, en el caso del cuarto árbitro) por partido. En la Liga Adelante, las cifras descienden de forma más significativa: 1.512 euros por encuentro para los árbitros y 682 euros para los asistentes.
Los salarios de los colegiados españoles están por encima de sus homólogos europeos y sólo son superados por los jueces británicos e italianos, que ganan alrededor de 24.000 euros por partido, los primeros, y 8.000 euros fijos al mes más 4.000 por partido, los segundos.
La diferencia reside en que en estas competiciones, los árbitros son profesionales, mientras que en la Liga española la gran mayoría tiene un trabajo al margen del arbitraje. Sólo Mateu Lahoz y Velasco Carballo se dedican exclusivamente a la labor arbitral.
Desde hace varios años, la FIFA está presionando para que los árbitros se conviertan definitivamente en profesionales. La LFP deberá acoger estas exigencias, ya que el organismo español es la quien ingresa en la Federación los sueldos de los árbitros una vez recaudados de sus afiliados, los clubs.
En este caso, los colegiados verían aumentados considerablemente sus emolumentos, pero a cambio estarían concentrados cinco días a la semana en la Ciudad Deportiva de Las Rozas, donde al margen de analizar los encuentros dirigidos la jornada anterior y preparar los siguientes, recibirían cursillos constantes enfocados a mejorar su técnica arbitral. Además, podrían dedicar tiempo suficiente a mejorar su condición física, algo que en algunos casos ha dejado mucho que desear históricamente. Su condición de privilegiados puede aumentar en breve. (Según el informe que publicaba el Diario Sport).

18 junio 2014

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Articulo publicado el 02/06/14 en :



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